Me doy permiso

Me doy permiso para no andar corriendo por la vida -sin vivirla-
"Que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena"Joaquín Sabina

miércoles, 14 de julio de 2010

Me gusta…

Me gusta el olor a tierra mojada en los días calurosos de verano.

Me gusta sentir el calor del sol en mis mejillas y oír a lo lejos las risas de mis amigos.

Me gusta que me regalen un te quiero al oído y sentir el calor de un abrazo.

Me gusta comer regalices.

Me gusta el olor de los tomates recién cogidos de la tomatera.

Me gusta el sabor del vinagre.

Me gustan las naranjas y los limones.

Me gustan las flores.

Me gusta el olor de las fucsias de mi jardín.

Me gusta ver jugar a los niños.

Me gusta ponerme zapatos muy altos de tacón muy estrecho.

Me gusta andar descalza y sentir el frescor de la hierba bajo mis pies.

Me gustan las noches de verano.

Me gusta bailar hasta que me duelan los pies.

Me gusta escuchar música y tararear a la vez las canciones.

Me gusta pasear entre las estanterías repletas de libros de las bibliotecas.

Me gustan las papelerías y olor de los libros nuevos.

Me gusta abrir tus regalos.

Me gusta escuchar el silencio.

Me gusta las soledad.

Me gustan tus poemas, me gusta tu poesía.

Me gustan las matemáticas y jugar a descifrar acertijos.

Me gusta la piscina de mi pueblo y pasar las tardes de verano en ella.

Me gusta sentir que estoy viva.

Me gusta vivir.

viernes, 9 de julio de 2010

La vida de María

A María no le gusta la vida que lleva y a menudo sueña con ser otra, con cambiarla con cualquiera. Se sienta en un banco en el parque y se imagina que las vidas de las personas que pasan al lado suyo y ni la miran son mucho mejores.

María odia levantarse cada mañana y saber todo lo que le va a suceder durante el día. Sabe que su jefe se quejará del trabajo que ha hecho, sabe que su marido cuando llegue a casa no le dará un beso ni le agradecerá que dejara la casa recogida y la comida hecha antes de irse al trabajo, sabe que ninguna de sus amigas la llamará para salir a ver escaparates, sabe que cuando se vaya a dormir con su marido ya no harán el amor y se darán las espaldas para dormir.

María siempre soñó con una vida mejor, al menos más feliz y no sentirla tan vacía como la que tiene. Con tener un motivo cada mañana por el que levantarse y sonreír. María quiere cambiar de trabajo, quiere llamar a sus amigas y salir con ellas otra vez. María quiere hablar con su marido y volver a hacer el amor a cualquier hora del día en cualquier rincón de la casa. María quiere que todo cambie para que vuelva a ser como antes. María no se atreve a cambiar.

martes, 1 de junio de 2010

Tu, el mar y y tu barca

Ya sabía yo que nunca debí de sacarte de tu mar y traerte tierra adentro.
Allí eras feliz subido en tu pequeña barca azul adentrándote en el mar, meciéndote con sus olas y dejándote llevar a la deriva.
A ti te gusta sentir el viento en tu cara y oler a salitre. Te gusta sentarte en tu pequeña barca azul y mirar hacia el horizonte donde el mar se une con el cielo. A ti te gusta sentirte libre.
Ya sabía que nunca debí sacarte de tus aguas azules. Yo me empeñaba en convencerte de las ventajas de vivir en tierra, de la tranquilidad que te da pisar en suelo firme y no en el vaivén de las olas.
Ahora se que nunca debí alejarte tanto de tu mar azul. Tu eras feliz atracando cada noche en puertos diferentes. Ahora ninguno de los dos somos felices.
Por eso quiero que vuelvas al lugar al que perteneces, que te subas a tu barca azul y navegues por el ancho mar, que el viento despeine tu melena y el sol dore tu piel. Deja que a tu barca se acerquen las gaviotas, ellas cuidaran te ti.
Si alguna vez vuelves a pasar cerca de mi puerto no dudes en atracar en el, me gustará verte feliz.

martes, 18 de mayo de 2010

Lágrimas en mis ojos

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Nunca se me dio demasiado bien disimular cuando algo no me gusta, cuando no es de mi agrado. Esta manía mía me ha traído algunos problemas y alguna situación desagradable.

Del mismo modo sucede lo contrario, no soy capaz de disimular cuando algo me gusta, cuando me hace estremecer, cuando me hace vibrar. Me emociono con facilidad y al borde de mis ojos asoman las lágrimas de felicidad. Una canción, una poesía, ver a mi madre feliz, una caricia de un amigo que creía perdido y por suerte el trascurso de la vida nos ha vuelto a reunir, los cuadros que pinta mi padre y con orgullo me enseña, sentir que me quieren.

No siempre se llora de tristeza, también hay lágrimas felices.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Un día de esperanza.

Suena el teléfono y al otro lado se oye tu voz.

¡Cuántos días sin oírte!

Mi corazón late muy deprisa, tengo ganas de verte de nuevo.

Hoy estoy esperanzada.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Día gris


Amanece un nuevo día en la ciudad. El sol aparece tímidamente en la habitación a través del persiana. ¡Cómo odio que entre así, sin avisar! Me despierta de mi dulce sueño y me trae a la cruda realidad. A la realidad de tu ausencia, de tu hueco en mi cama, del armario sin tu ropa, de mi cepillo de dientes solo en el vaso.
Cómo odio que esté sonriendo y feliz e ilumine este día tan gris y oscuro.
No tengo ganas de levantarme, ni fuerzas de mirarme al espejo y ver que en mis ojos no hay el brillo que había antes.
Meto mi cuerpo en la ducha para ver si es capaz de arrastrar tu recuerdo por el sumidero, pero no es capaz, sólo es agua.
Ahora llega el peor momento, salir a la calle y mezclarme entre la multitud como si nada, como si todo estuviera igual que antes. Pasear entre la gente y ver en sus rostros la felicidad. Ver a los jóvenes comerse a besos en los parques y yo no te tengo aquí. Ver como son felices y yo solo tengo recuerdos de felicidad que hieren mi alma.

sábado, 1 de mayo de 2010

La cama vacía


Me despierto y ya no estás a mi lado. Te has ido sin hacer ruido, sin despertarme, igual que llegaste a mí sin que yo me diese cuenta.
Me levanto de la cama y miro a mi alrededor y no queda nada tuyo, todo ha desaparecido, te lo has llevado todo a tu lado. Te has llevado los recuerdos de los besos dulces que me dabas, las caricias que recorrían mi cuerpo, las risas entre las sábanas blancas. Miro en los rincones de la habitación buscando tu sonrisa embaucadora. La sonrisa que me enamoró de ti, y no la encuentro. Te has llevado mis ganas de reír.
Me hubiera gustado despedirme de ti. Pedirte que no te fueras tan lejos, que te quedaras más cerca de mi alma. O por lo menos pedirte que me dejaras los recuerdos. Pedirte que me dejaras tu sonrisa, las ganas de reír.

viernes, 23 de abril de 2010

Caminos


Caminante son tus huellas
el camino nada más;
caminante no hay camino
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino
sino estelas en el mar.
¿Para qué llamar caminos
a los surcos del azar...?
Antonio Machado
Estos días en los que he estado lejos, apartada de mi entorno, de mis mundos, el virtual y el real, he tenido tiempo de pensar y de poner las ideas en orden. De dar prioridad a las cosas importantes y dejar de lado las cosas insignificantes que no valen para nada más que cabrearnos e irritarnos.
De vez en cuando viene bien darse cuenta de las cosas que son necesarias para vivir y ver que la mayoría de las cosas que tenemos no sirven para nada y por supuesto no nos dan la felicidad.
Viene bien descubrir lo importante que es la salud y lo poco valorada que está que solo nos acordamos de ella cuando nos falta y nos impide llevar una vida normal. Esa vida normal que solo valora lo material y lo superfluo.
Estos días en los que he estado lejos, lejos de mis amigos ha estado bien conocer a gente de todas partes del mundo y ver que en la mayoría de los casos lo único que nos separa es el idioma, que en el resto de las cosas somos iguales, idénticos, como hermanos gemelos.
Ver como hay gente bondadosa que te tienden la mano sin conocerte, y como la tiendes a los desconocidos. Porque aunque cada uno tiene un camino distinto todos llegamos al mismo destino.

martes, 6 de abril de 2010

Enemigos en la sombra


"Las enemistades ocultas y silenciosas, son peores que las abiertas y declaradas". Marco Tulio Cicerón




Tengo un sueño que me atormenta y que me persigue. No es un sueño, es una pesadilla.
Sueño que un toro de color negro azabache me persigue. Tiene unos cuernos imponentes, da miedo solo mirarlo y es de gran envergadura y tamaño. Corre detrás de mí y se cuela por todos los rincones, nada se le resiste. Me hace saltar a balcones, entrar por ventanas, pasar por callejones estrechos y subir escaleras. Escaleras que no tienen fin. Y subo y subo, corriendo sin respiración y él detrás de mí. Nunca me alcanza pero lo paso fatal. Cuando despierto estoy extenuada y la respiración aun me falta. Y me cuesta volver a conciliar el sueño y solo veo su cara, sus cuernos y su color negro brillante.
No se si significa algo o no. El caso es que no me gustan los toros nada. Según la interpretación de los sueños Si el toro es negro, debe tener mucho cuidado con lo que hace y dice, porque los enemigos son peligrosos .
Nunca he pensado que pudiera tener enemigos y mucho menos peligrosos, tendré que tener cuidado..

sábado, 3 de abril de 2010

Labios rojos


Pinto mis labios de rojo delante del espejo pensando en ti.
Delicadamente paso un perfilador rojo por la comisura de mis labios mientras pienso la última vez que me mordiste los labios. Y un escalofrío recorre mi espalda y mi piel se eriza.
Unto el pincel en la barra de labios y me dedico a rellenar mis labios no son carnosos pero tampoco son finos, se que te gustan y por eso los pinto con esmero.
Los miro y los remiro, repaso mis labios. Retiro el exceso en un pañuelo de papel, siempre me ha gustado ver mis labios en un papel. Están perfectos. Se que te gustaran aunque no les vas a prestar atención.
Quedan unos minutos hasta que te vuelva a ver, hasta que desaparezca el maquillaje de mis labios. Hasta que desaparezca el rojo de mis labios y solo pienso en ese momento de morderte la boca. De comerte a besos, de que me comas a besos.